Tal vez por su arte y legado histórico, o por ser un paraiso de las compras, o por ofrecer una intensa vida nocturna, o porque en sus calles se respira una vibrante y continua actividad. Bangkok se puede disfrutar sin guía ni orientación porque la energia que desprenden sus calles es tan apasionante como el Templo más fastuoso. Más de 8 millones de personas compran en la calle, comen en la calle, ríen y te sonrién por la calle, luchan por sobrevivir en la calle y rezan en la calle. La mayor concentración de personas de una de las culturas más fascinantes del mundo. Bienvenidos a Bangkok.



